Existe una manera de dejar de ser invisible cuando hablas en público.
Antes de nada, el motivo principal por el que no deberías contratarme.
No tengo ni idea de oratoria clásica.
Nunca he hecho una charla Ted ni he participado en ningún concurso de Oratoria.
Es más: las teorías grandilocuentes o palabros en griego asociados a la palabra Oratoria me aburren.
Y los trucos «infalibles» como imaginarse a la audiencia en pelotas para perder el miedo escénico o dividirla en tres partes para incluirlos a todos me parecen absurdos.
Porque a hablar en público no se aprende leyendo parrafotes ni hay trucos infalibles.
A hablar en público se aprende trabajando en ti, en tu mensaje y en tu puesta en escena… y hablando en público.
Aclarado esto…
Hablar en público es una de esas habilidades imprescindibles para la vida que nadie nos enseña.
De hecho, ocurre justo al contrario:
Ya en el cole, cuando te pillaban hablando con el del pupitre de al lado, te preguntaban la lección delante de todos «para que aprendieras», aunque la intención oculta fuera que escarmentaras dejándote en ridículo delante de toda la clase.
Y si el profe preguntaba algo y tú sabías la respuesta, te callabas para que no te colgaran el sambenito del «empollón de la clase».
Por no hablar de los típicos «cállate niño», «para de decir tonterías» o «es mejor callarse, por educación.»
Esa es la preparación que recibimos respecto a comunicación persuasiva.
Así que quítate la idea de que eres un zote hablando en público.
No sabes hablar en público porque no te han enseñado.
Y además te metieron el miedo escénico en el cuerpo.
Punto.
Tuve la suerte de que mi madre me apuntase a teatro a los 2 años.
Y que como además se me daba bien leer en voz alta, en el cole siempre me elegían para hacerlo.
Esa es mi realidad.
Sé hacerlo porque me enseñaron y porque practiqué mucho. Y como me felicitaban cuando lo hacía nunca fue un suplicio, sino que lo disfrutaba.
Tanto que acabé por hacer de la comunicación mi profesión.
El resultado es que sé qué funciona con el público y qué no lo hace, con una comunicación persuasiva sin florituras, potente y directa al grano que he mostrado a cerca de mil alumnos.
Y por eso puedo enseñarte a ti.
Dicho lo cual…
Estás leyendo esta página porque estás frito de sentirte pequeño cuando comunicas, de dar discursos aburridos, de que cada vez que te toque hablar en público se te pongan de corbata.
De creer que para comunicar bien debes dejar de ser tú y fingir algo que no eres.
Y yo estoy hasta el higo de ver a gente como tú sufrir por algo que tiene una solución mucho más sencilla de lo que crees.
Insisto:
Existe una manera sencilla de que hablar en público deje de ser un marrón.
En esta página, vas a descubrir cuál es.
De aburrir con su discurso y ser tomado por el pito del sereno a ser el primer presidente negro de EEUU.
Descubre cómo lo hizo.
Imagina a un gran comunicador.
Por ejemplo, Barack Obama.
La cuestión es que, al pensar en él, estás viendo el resultado final.
Ese magnetismo que irradia.
Podrías pensar que gente como él tiene un don innato.
Pues bien:
¿Y si te digo que al principio también se sentía pequeño cuando comunicaba su mensaje?
Él sabía que, pese a su miedo escénico, necesitaba desarrollar su capacidad de persuasión.
Así que se formó con mentores para hablar en público, le echó un par y practicó todo lo que pudo.
Así fue como entendió qué hacer para conectar con las personas y adaptar su mensaje según a quien iba dirigido.
Entendió que el foco no estaba en él como ponente, sino en el mensaje.
Y en su audiencia.
Tanto, que aquel poco probable candidato negro, en 2009, se convirtió en el primer presidente afroamericano de EEUU.
Y lo hizo gracias a su genial comunicación.
Así son las cosas:
Cualquiera que sea capaz de mostrarse sin trampa ni cartón, sepa crear la atmósfera adecuada, conectar con su audiencia, y estructurar su mensaje de forma efectiva, será escuchado, reconocido y recordado.
Y eso, amigo… Eso es magia.
Porque podrán estar de acuerdo (o no) contigo. Pero confiarán en ti y en tu mensaje.
Y tú te la gozarás como un crio.
Cualquier profesional que utilice la comunicación en su trabajo puede (y debe) aprender comunicación persuasiva.
No me refiero sólo los que dan charlas.
Ni de coña.
He dicho cualquier profesional que utilice la comunicación en su trabajo.
Da igual que los negocios sean físicos, online o de un solo servicio.
O si son abogados, jefes de equipo, sanitarios, comerciales, empresarios, profesores.
Y en estos años que vienen, más que nunca.
Si no lo ves, no pasa nada.
No es cuestión de vida o muerte.
Sólo que puede que otros lo vean antes que tú.
Me refiero a que vean que aprender a hablar en público es la forma más exponencial de crecer como profesional y como persona.
¿Qué consecuencias tendría eso para ti?
Sé de lo que estoy hablando.
Porque veo a diario la inmensa transformación de alumnos que también se creían torpes comunicando, y a los que les daban escalofríos sólo con imaginarse frente al público.
Transformación como personas en cuanto a autoestima y confianza en sí mismos y como profesionales en cuanto a los resultados obtenidos gracias a la comunicación persuasiva.
Con 1.000 alumnos y más de 40 años encima de un escenario, me he encontrado de todo y me las he visto de todos los colores.
Es por eso que he creado una Mentoria intensiva y personalizada 95% práctica y muy al grano tras la que convencerás con tu discurso y aumentarás en un 50% tu valor profesional.
Ojo, que lo del 50% lo dice Warren Buffet, no yo.
La verdad: yo no sé (ni me importa) si es un 49 o un 51%.
De lo que sí estoy segura es que entre los ponentes que abren la boca y tienen un efecto narcótico (el 99%) y ese 1% que digan lo que digan les tomas en serio, les escuchas y les crees, hay un abismo.
Al fin y al cabo, eres lo que comunicas.
Este programa va de que estés entre ese exclusivo 1% de ponentes que son escuchados reconocidos y recordados.
Yo salto contigo ese abismo mano a mano, durante 6 semanas, con todas las herramientas prácticas y el acompañamiento que necesitas para tejer una red de seguridad bajo tus pies.
Porque hablar en público da vértigo. Lo sé. Pero es maravilloso.
Te cuento lo que vas a aprender para que lo mires con calma.
Semanas 1 y 2.
Tú.
Tu mentalidad, tu cuerpo y tu voz.
✔ La principal razón por la que fracasan casi todos los comunicadores. (Visto y solucionado desde dentro muchas veces).
✔ Qué hacer (y qué no hacer) si crees que eres un zote hablando en público.
✔ Algo que la gente incapaz de exponerse (y hacerlo bien) critica mucho, pero que no deberías dejar de hacer cuando hablas en público.
✔ La mejor forma de retención de atención que conozco comunicando para convencer. Y otras cuantas que casi nadie aplica y que son adictivas.
✔ Un modo asombroso, utilizado por Emma Stone, para convertir su miedo escénico en un motor.
✔ “Truco” para que se te entienda a la perfección. Aplica esto y vas a entender por qué algunas personas parece que te estén hablando en arameo, aunque compartáis el mismo idioma.
✔ Cómo debes colocar tu cuerpo para hacer tu comunicación realmente efectiva. Esta información te podrá ahorrar tiempo y quebraderos de cabeza.
✔ Qué hacer con tus manos y con tu mirada. Varios ejemplos al respecto.
Semanas 3 y 4:
Tu mensaje.
✔ Qué hacer si te has quedado en blanco alguna vez… y qué hacer para que no vuelva a ocurrir, con una idea totalmente contraintuitiva.
✔ Lograr que te escuchen con atención, en lugar de que se vayan al baño o finjan que te escuchan mirando el techo, les entre un ataque de tos o escriban en todos los p*utos grupos de WhatsApp.
✔ ¿Vas a utilizar el PowerPoint? En ese caso, jamás cometas este error.
✔ Lo que jamás debes hacer para captar la atención de tu público nada más inicies tu discurso. Siento decirte que, posiblemente, lo estés haciendo o lo pienses hacer en tu próximo discurso.
✔ Diferentes formas de empezar y acabar tu discurso, en las que, probablemente, nunca hayas pensado y que harán que se queden pegados a la silla.
✔ Ejemplo real del error de enamorase de una idea a la hora de exponer tu mensaje.
✔ Cómo integrar el humor como herramienta poderosa de persuasión. Siguiendo el ejemplo de un muy conocido orador.
✔ Una forma infalible de estructurar tu mensaje dejando a tu público con la boca abierta, en la que nunca has pensado.
Semanas 5 y 6:
Tu puesta en escena
✔ El error más común y que lo lastra todo (incluso lo comenta gente muy conocida) cuando expones tu mensaje.
✔ Qué hacer si a alguien le suena el móvil y atienden la llamada. Sí. Pasa.
✔ ¿Y si se bloquea la presentación y no funciona el pasador de diapositivas? ¿O se va la luz?. No, no vas a necesitar que te trague la tierra. De hecho, ni siquiera lo vas a desear.
✔ Improvisar frente a preguntas cabronas y moverte por el escenario como Pedro por su casa.
✔ La forma en la que nunca deberías comunicar y que veo una y otra vez haciendo imposible la conexión con tu audiencia.
✔ La excéntrica idea de Steve Jobs que podrías aplicar de mil formas diferentes para hacer llegar tu mensaje de forma clara y potente. Una genialidad, ya te lo digo.
Resumiendo: vas a conseguir…
✔ Un método directo al grano para hablar muy bien en público seas un profesional del sector que sea, tengas el negocio que tengas. Los pasos que no pueden faltar. NUNCA.
Y que podrás replicar siempre que tengas una presentación.
✔ Una mentalidad de la leche. Aplica a hablar en público, y a todo lo demás.
✔ Utilizar tu cuerpo y tu voz para proyectar autoridad y ganarte la confianza de tu público.
✔ Retener la atención de tu público al igual que otros grandes comunicadores como Antonio Banderas, Nelson Mandela u Obama.
✔ Una genial forma de contar historias, y por qué debes utilizarla para dejar flipada a tu audiencia. Si te digo que es oro, me quedo corta.
✔ Y además, las sesiones serán grabadas para que tengas un sistema adaptado a tu caso particular al que podrás acceder de por vida.
Se trata de que aprendas a auto observarte de forma útil y seas capaz de preparar tus discursos con autonomía una vez termines el programa de mentoria.
Mentoria Intensiva y Personalizada de Comunicación Persuasiva.
1.200 €
Sólo 3 plazas disponibles.
Para que hablar en público pase de suponerte un marrón
a que irradies carisma cuando comunicas.
Preguntas que suelen hacerme:
¿Qué incluye?
6 sesiones individuales y personalizadas en las que trabajaremos en:
- Sesiones 1 y 2: Tú. Tu mentalidad, tu cuerpo y tu voz.
- Sesiones 3 y 4: Tu mensaje.
- Sesiones 5 y 6: Tu puesta en escena.
Además de eso, las sesiones serán grabadas para que puedas aplicar lo aprendido por ti mismo en futuros discursos.
Te enviaré la grabación en privado.
Junto con la grabación, tendrás un documento redactado por mi que amplíe las opciones de mejora de tu discurso que realizaré durante las sesiones.
Revisaré tu grabación, y ampliaré todos las herramientas y opciones que te he dado en las sesiones.
Si no lo haces… bueno, tienes que hacerlo.
¿Cómo son las sesiones?
Por video conferencia.
Cada sesión va a durar lo que tenga que durar. El trabajo terminará cuando realmente esté terminado.
De media suelen durar 1 h- 1:30 h. Lo sé por las grabaciones que envío a cada alumno el mismo día que han hecho la sesión.
¿Me sirve la Mentoria si ya tengo una base de oratoria y comunicación persuasiva? ¿Y si no tengo ni idea?
Si ya tienes una base de oratoria, te sirve.
Si no tienes ni idea, te sirve.
Si hablas en público de forma presencial o por videollamada, te sirve.
Si grabas vídeos o tienes un podcast, también te sirve.
¿Y para reuniones con un equipo de trabajo? Sí.
La respuesta siempre es Sí.
La cuestión ahora es si me sirves tú a mí como alumno.
No trabajo con gente que cree que ya lo sabe todo, o se dedica media sesión a cuestionar hasta las comas lo que le digo.
Incluye a todos los que me van a decir «en mi sector no puedo hacer eso, porque nadie lo hace» o «en mi nicho no puedo hacer eso porque no funciona.»
Qué pereza. En serio.
Si tu audiencia es de carne y hueso, funciona. Sin más.
Tampoco trabajo con gente cuyo objetivo sea utilizar la comunicación persuasiva para dañar a nadie.
La persuasión es una herramienta poderosa. Bien utilizada es maravillosa.
Mal utilizada es una bomba atómica.
De hecho grandes dictadores, líderes de sectas o narcisistas comunican muy bien su mensaje, y por ello logran sus propósitos.
No voy a contribuir a discursos de desalmados.
Mi respuesta para ellos es y será NO, por pasta que me paguen.
¿Me sirve la Mentoria si ya he hecho tu curso de oratoria?
Te sirve más todavía.
¿Cuanto dura el programa?
Mes y medio aproximadamente.
¿Cuándo podré disfrutar de toda esta formación y conocimiento?
El botón dorado de abajo te llevará a mi agenda.
Allí reservarás una llamada de teléfono conmigo y rellenarás un cuestionario.
En esa llamada, te diré las condiciones para ser admitido en una de las 3 plazas, y si las cumples y veo que me interesa que trabajemos juntos, te pasaré el enlace de pago.
Una vez hayas realizado el pago te envío el enlace para que reserves tu primera sesión de mentoria conmigo.
¿Qué precio tiene?
1.200 €, impuestos incluidos.
¿Cuantas plazas hay?
Admito sólo 3 alumnos de mentoria al mismo tiempo.
¿Un último consejo?
Para trabajar con un mentor, es fundamental que confíes en él, y que lo que estés contratando sea lo que estás buscando. Antes de acceder a esta mentoria, busca otras opciones. Al menos 4 o 5. Si alguna otra te gusta más, quédate con esa. Sólo en caso de que ninguna te convenza más…
Mentoria Intensiva y Personalizada de Comunicación Persuasiva.
1.200 €
¿Quieres estar entre el 1% de ponentes que conectan con su audiencia?
Esos pocos en los que creen y disfrutan hablando en público.
Silvia Valdés 2024